LA MAGIA DE LABRADORITA

La labradorita es el protector más poderoso del reino mineral, creando una fuerza protectora en todo el aura y fortaleciendo las energías naturales desde el interior. Protege contra la negatividad y las desgracias de este mundo, y proporciona una exploración segura de los niveles alternativos de conciencia y facilita experiencias visionarias del pasado o del futuro.

La tradición de los pueblos inuit dice que la labradorita cayó del fuego congelado de la Aurora Boreal, una piedra ordinaria que se transforma en extraordinaria, resplandeciendo en una luz mística que separa el mundo despierto de los reinos invisibles. Es, en todos los sentidos, una Piedra de Magia, un cristal de chamanes, adivinos, sanadores y todos los que viajan y abrazan el universo buscando conocimiento y guía. Para el autodescubrimiento, es excelente para despertar la propia conciencia del espíritu interior, la intuición y las habilidades psíquicas.

Usar o llevar labradorita permite que los poderes mágicos innatos salgan a la superficie. Aumenta las habilidades mentales e intuitivas de clarividencia, telepatía, profecía y control de coincidencias, y ayuda en la comunicación con guías y espíritus superiores para acceder a los registros Akáshicos, lecturas psíquicas y recuerdos de vidas pasadas. Proporciona una facilidad para moverse entre los mundos, y permite un retorno seguro y fundamentado al presente.

Como piedra para el lugar de trabajo, la labradorita saca lo mejor de las personas, haciendo que la vida laboral sea más agradable. Fomenta la cortesía y la atención completa al cliente, y ayuda al personal a tiempo parcial y temporal a participar plenamente en una empresa.

La labradorita atempera el lado negativo de nuestra personalidad, los rasgos y acciones que roban nuestra energía y pueden producir depresión o vergüenza. Ayuda a reducir el comportamiento antisocial, imprudente o impulsivo en niños, adolescentes y adultos que son fácilmente conducidos a problemas por otros, y puede ayudar a desintoxicar los efectos del tabaco, el alcohol y, en menor medida, las drogas duras.

La labradorita ayuda a desarrollar la sensibilidad de las manos, haciéndola útil para los fisioterapeutas y para todos aquellos que utilizan el poder del tacto para curarse.

Como matriarca de del subconsciente, la labradorita saca a la luz recuerdos olvidados y facilita su comprensión. Fomenta la contemplación y la introspección, aportando la claridad del pensamiento intelectual y la sabiduría intuitiva para ayudar a disipar la ilusión, determinar la causa raíz de un problema y llevar a uno a la paz. Es un cristal elevador, que ayuda a desterrar los miedos y las inseguridades al mismo tiempo que aumenta la fe y la confianza en uno mismo y la confianza en el universo.